martes, octubre 04, 2005

Anécdotas del Pipi

Pues sí, todavía hay más. Aunque ahora lo voy a narrar de forma muy breve (teniendo en cuenta que tampoco es una odisea) porque me quiero ir a dormir, que el sueño se hace presa de mí.

Pues hoy la chavalita le entraron otra vez ganas de hacer pipi, pero en vez de hacerlo a la sombra de un árbol como buenamente pudiera, se le anotojó que podría estar mucho más cómoda en lo alto de la copa meando... Sí, señores, le ha entrado la vena descubridora y quiere ver las formas más cómodas de hacer pipi.

A pesar de su insistencia salió insatisfecha, ya que no se podían cumplir sus deseos. Seamos realistas, no puedo subirme yo, ¿cómo voy a subir a una niña inquieta de dos años a mear? ¡Para que luego me mee encima! ¡Anda ya!