martes, octubre 11, 2005

Lluvias

"Lluvia cae, lentamente sobre mí
¿Qué más da, si contigo soy feliz?
Ay, ay, ay, ay ,ay Me estoy enamorando"
Y eso es lo que siento cada vez que el paraguas se hace imprescindible para salir. Aquí es tan escasa... Supongo que por ello mismo los días de lluvia no sólo se hacen deseados, sino también especiales. Para mí estos días se llenan de magia y mientras veo caer las gotas, sólo deseo a Lews a mi lado para poder verlas juntos.

Los charcos se agrandan y el azul del cielo pasa a convertirse en gris. ¿Y los truenos? ¡Me encantan! Me parece absolutamente mágico. Para mí la lluvia es la fuente de la vida (combinado con el Sol, pero la lluvia es más necesaria), y cuando se produce un trueno se culmina toda esa espectación, se remueve cada centímetro de las pieles a mi alrededor y se hace sentir la vida que no se quiere perder. Básicamente es una sensación inexplicable. ¿Y el Rayo? ¡¡La perfección!! No podría definirla de otra manera. Cuando empiezan a caer los rayos en la lejanía, enseguida mi mente enfoca la imagen de un apagón general, una habitación iluminada por velas, disfrutando del olor del incienso y acurrucados en la cama.

Cuando era más pequeña, la lluvia era mi desahogo. Con mis infinitas tristezas, me permitían sufrir en silencio sin causar daño. El Sol me llenaba de rabia, mientras que la lluvia me "protegía".

¿Por qué no nieva en Huelva?